Es adiós a las armas. No es adiós a las Farc

No me gusta la afirmación de que el próximo martes se acaban las FARC. No me gusta porque es una imprecisión histórica. Porque no honra los acuerdos de paz firmados. Y porque parece más bien una frase con una gran carga de agitación política que una caracterización seria del acto de dejación de armas de la organización guerrillera más antigua y más numerosa de América Latina. En rigor y por fortuna, el desarme de las FARC conduce a su transición a la vida institucional como partido político y significa la sustitución de la lucha armada por la lucha política civil. Significa reemplazar los “fierros” por la palabra. Aunque el acto

LEER MÁS...