Sanguino denuncia sobrecostos en refrigerios escolares suministrados por Plaza Mayor y deficiencia en calidad de los mismos

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El Concejal Antonio Sanguino del partido Alianza Verde, denunció, en debate de control político, los sobrecostos en los refrigerios escolares suministrados por Plaza Mayor y la deficiencia en la calidad de los mismos, y ratificó que al interior de la Secretaría de Educación opera una supuesta red que direccionó por lo menos dos procesos contractuales a través de los cuales se suministran 680 mil refrigerios para los niños y niñas de la Capital.

El Concejal Sanguino advirtió que los refrigerios suministrados por Plaza Mayor, aunque de menor calidad, tienen un valor unitario promedio mayor que los refrigerios contratados en el proceso de selección abreviada 017 de 2015. De esta manera, el refrigerio suministrado por Plaza Mayor tiene un precio de $2296, mientras, que el refrigerio contratado en el proceso de selección abreviada cuesta $1964.

“Esto quiere decir que entre los dos refrigerios, existe una diferencia de $332 por unidad. Sí esta cifra la multiplicamos por el número de refrigerios que se suministran diariamente y por el número de días que debía operar Plaza Mayor (21), nos arroja como resultado un posible detrimento patrimonial por $4.683.517.692”, evidenció Sanguino.

En el marco del debate, el Concejal Antonio Sanguino advirtió que según el informe de ejecución técnica realizado por la Universidad Nacional, en su calidad de interventor del contrato interadministrativo No. 1985, suscrito con Plaza Mayor, arrojaron conclusiones preocupantes sobre los refrigerios que están consumiendo los niños de Bogotá.

Por ejemplo, en los aspectos evaluados por la interventoría obtuvieron una calificación del 79,3 por ciento, que corresponde a un concepto “regular”.

Sanguino, comprobó que la calidad de los refrigerios se ha visto afectada por los cambios realizados a los ciclos de los menús, la insuficiencia en el gramaje de los alimentos, la presencia de moho en las tortas de zanahoria y queso, inocuidad de los componentes, demoras en los horarios de entrega de los refrigerios, falencias en las condiciones de las canastillas, entre otras fallas.

“No es posible que se hayan pagado 4. 600 millones de pesos más por los refrigerios que alimentan nuestros niños y niñas, y la calidad se vea disminuida, al punto que se ponen en riesgo su salud debido a que se encontraron refrigerios en descomposición” aseveró Sanguino.

Para el cabildante de la Alianza verde esta supuesta red funciona desde la Subsecretaría de Acceso y Permanencia y la Dirección de Bienestar Estudiantil. Estas dependencias están en cabeza de las funcionarias Adriana González Maxcyclak y Mabel Milena Sandoval Vargas, respectivamente.

Y que las irregularidades comenzaron con la llegada de la abogada Adriana González a la subsecretaría desde el 1° de diciembre del 2014. Sus primeros actos fueron ordenar la contratación de los refrigerios escolares para el año 2015, y la contratación de al menos siete funcionarios para que la asesoraran.

Ella en compañía de los funcionaros contratados, direccionó el contrato 1985 de 2015 por un valor de 33 mil millones de pesos, en el que Plaza Mayor de Medellín debía suministrar refrigerios escolares. Del mismo modo lo hicieron con el contrato 1991 del 21 de abril de 2015, mediante el cual se contrató a la Universidad de Antioquia para que hiciera la evaluación de la contratación sobre la alimentación escolar. Este contrato tiene un valor $410.965.000.

Todos estos funcionarios que se contrataron por orden de la Subsecretaría, trabajaron con ella tanto en Acción Social, como en el Instituto de Bienestar Familiar (ICBF), durante la administración del actual cabeza de lista al Concejo de Bogotá, por el partido Centro Democrático Diego Andrés Molano Aponte. Molano fue Director de Acción Social entre los años 2009 y 2011; y del ICBF entre noviembre de 2011 y mayo de 2013.

Durante el debate, el Concejal Antonio Sanguino denunció que esta supuesta “Red” dilató el proceso de selección abreviada 017 de 2015 para favorecer a un tercero. El beneficiado fue Plaza Mayor de Medellín, a quien mediante el contrato 1985 de 2015, por un valor de 33 mil millones de pesos, se le adjudicó a dedo el suministro de refrigerios. Este contrato debía ejecutarse hasta noviembre de este año, cuando termine el calendario escolar, pero extrañamente ya se le giraron recursos por 29 mil millones de pesos, que corresponden al 90% de su valor, sin haber cumplido con la ejecución del contrato.

Para el Concejal “esta Administración no pudo acabar con el “megacartel de los refrigerios” porque siempre contrató con los mismos. Los empresarios que se han ganado los procesos concursales para el suministro de los refrigerios escolares durante la Administración de la Bogotá Humana son los mismos a los que Petro denunció”, señaló Sanguino.

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